Cómo redactar folletos y no morir en el intento

Seguro que es deformación profesional, pero cada folleto, escrito, o catálogo que recibo lo miro de arriba abajo.

El último en el que he reparado es un pequeño folleto sobre higiene postural para pacientes con lesiones de espalda.

Su objetivo es que todos nosotros aprendamos a evitar lesiones y molestias. Una iniciativa fantástica porque intenta ofrecer información para prevenir en vez de curar. Algo muy necesario para quienes estamos tantas horas delante del ordenador.

Pero tiene un pero.

Y no es otro que no lo entiendo. Necesito ir al diccionario para saber qué me están diciendo.

¿Cuántas veces te ha ocurrido lo mismo? Tener en tus manos un documento que por más vueltas que le das no te llega.

Y es que, a la hora de escribir ya sea una página web, un correo, una entrada de blog o lo que sea, muchas veces olvidamos que simplificar el mensaje también es necesario para comunicar fuera de la red.

Así es. Las mismas técnicas que utilizas en el entorno online te sirven para redactar cualquier documento del off-line de toda la vida.

Por eso, hoy te cuento qué criterios seguir para redactar folletos, informes, prospectos, catálogos o una simple presentación en power point. Y es que si aplicas las reglas del copywriting a tus escritos te entenderán mejor y llegarás a más gente.

Antes de ponerte a redactar tu folleto ten en cuenta cuál es su objetivo y a quién va dirigido. Esto determinará qué lenguaje tienes que utilizar.

Cómo redactar folletos, dípticos y lo que sea

1# Utiliza un lenguaje sencillo y sin jerga para redactar tu folleto

Y recuerda que lo que para ti puede parecer obvio y conocido no lo es para quien nunca antes ha oído hablar de tu producto o servicio.

Mira este ejemplo redactado por profesionales de la rehabilitación.



HIGIENE POSTURAL EN SEDESTACIÓN:

Mantener la espalda erguida y alineada, repartiendo el peso entre las dos tuberosidades isquiáticas, con los talones y las puntas de los pies apoyados en el suelo



¿Lo entiendes?

¿No crees que de este otro modo se entendería mejor?



POSTURA ADECUADA ESTANDO SENTADO:

Mantén la espalda recta y alineada.

Reparte el peso sobre ambos glúteos y apoya en el suelo los talones y las puntas de los pies



Ten en cuenta que aunque el público tenga experiencia en la materia, el estilo didáctico también es válido.

2# Comunica los beneficios de manera efectiva

A la hora de describir el producto, enumera todas sus características y sus beneficios. Piensa que solucionas un problema y tu servicio ofrece beneficios.

Trata de incluir cada una de las razones por las que el lector debería comprar tu producto. Para ello es importante que entiendas cuáles son las necesidades de tu lector.

3# Cuida el orden en el que ofreces la información

Piensa en el orden en el que el lector quiere ser respondido. Y como lo que quieres es que quien coja tu folleto, díptico o documento, siga leyendo, es mejor que pongas la información más importante al principio. Así le animas a que sigan leyendo.

Además:

  • Incluye en la portada un beneficio o una cuestión que lleve a la reflexión
  • Enumera las posibles variantes del producto: tamaños, colores…
  • Muestra la satisfacción de tus clientes
  • Añade información sobre la empresa
  • Explica dónde pueden encontrarte o dónde comprar el producto
  • Si ofreces instrucciones de montaje o instalación tienen que entenderse claramente y contener imágenes
  • Pon la dirección completa y el teléfono de la empresa al final del folleto

4# No olvides incluir la llamada a la acción en tu folleto

Tienes que decir al lector qué quieres que haga en cuanto lo lea, por eso:

  • Pon tu teléfono, email y dirección web
  • ¿Tienes un servicio de atención al cliente? Si es así, menciónalo
  • Dile cómo llegar: medios de transporte o mapa con coordenadas

Además, utiliza frases cortas y evita clichés y tecnicismos.

Recuerda que aunque demuestres que sabes de lo que hablas, si usas tecnicismos no vas a conseguir comunicar. Y eso es lo que pretendes con tu folleto.

¿No es así?

Ahora es tu turno. ¿Añadirías algo más?

Foto: JM Pemán

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